Hola a todos y a todas. El otro día oí un comentario curioso. Una (buena) amiga contaba que había visto a una chica gordita con una minifalda "descocada", y qué cómo se le ocurría ir así... pues bien, tras un par de miradas asombradas, dijo que bueno, que parecía que era porque había tenido un hijo porque un chico iba casi a su lado con una silleta de bebé, pero que bueno, que podía ir un poco más discreta. Vale. Como persona obesa, decir que lo pasamos bastante peor que una persona delgada en verano: nos cansamos más, sudamos más... para que encima venga alguien a decirnos que tenemos que ir con vaqueros, zapatillas, calcetines y camiseta de manga larga a 40 ºC, sólo para no herir la vista de alguien... por Dios bendito! Si es así, propongo lo siguiente en vías de la igualdad:
- personas con la nariz grande: por favor, pónganse una de esas gafas con nariz y bigote que dan en Carnavales.
- personas con los tobillos/pies/gemelos/talón de aquiles/juanetes feos: por favor, y por el bien común, tápenselo con botas hasta la rodilla, los 365 días al año.
- personas con las orejas grandes o de soplillo: lleven ustedes orejeras 365 días al año, por favor.
- personas con poco pelo o calvas: vayan ustedes ya a comprarse una peluca resultona, con rizos si quieren, antes de que acaben como Anasagasti... a la Terremoto de Alcorcón le va de cine!
- personas con granitos en la cara: lleven un pasamontañas para pasar desapercibidas, 365 días al año.
- personas con el culo gordo: la solución, claramente, es un can-can, y poner de nuevo en alza la moda "Lo que el viento se llevó".
- personas con el culo plano: un par de cojines hacen maravillas, y seguro que apenas se notan!
- mujeres con poco pecho: pónganse camisetas con poco escote y amplias, y cómprense el sujetador en pico de Madonna.
- personas con los brazos gordos: una camiseta de manga larga hará maravillas...
- personas con las manos feas: pónganse guantes o manoplas, dependiendo de su personalidad y gusto...
- personas con una voz horrible: cállense. No hablen nunca, con nadie. Si quieren comunicarse, lleven la correspondiente libretita y su boli bic siempre.
- personas con los dientes feos: no sonrían. Si hablan, háganlo sin mover la boca. En casos extremos, cómprense una boca de gominola de fresa y sosténgala entre los labios.
Lo dicho: cuando todo esto pase, que baje Dios y lo vea, no me cabrearé porque alguien critique a una chica o un chico gordo, con los pies feos, con juanetes, o con orejas como dos soles... ninguno somos perfectos, y a veces parece que la supuesta imperfección de otros es una táctica para que nuestro interlocutor no se fije en la nuestra (y que el 90% de las veces ni se ha fijado). Que cada cual vaya como quiera, cuando quiera, mientras sea feliz. Recordemos que nuestras pequeñas imperfecciones nos hacen únicos, y por ello, perfectos. Y lo mismo pasa con las de los demás.
Lo único que está claro es que un alma fea no hay manera de disimularla.
¡Feliz día!