A tod@s los que me conocéis, ya sabéis de mi debilidad por Edimburgo. Pienso que todo el mundo debe ir a Escocia una vez en la vida, porque realmente merece la pena. Mucha gente, al hablar sobre Escocia, me miran raro. Hace frío, nieva mucho, llueve casi siempre, y tienen un acento raro... lo que son las cosas y el punto de vista de la gente! lo que a ellos les resulta negativo, para mí es positivo!
Es Escocia una tierra de contrastes. Desde la frontera de Inglaterra hasta las Orkney, encuentras un mundo aparte. Es un país de gente amable y bastante juerguista, muy sociable y con ganas de pasarlo bien. El camino del sur hacia las Highlands es impresionante, ya que, dependiendo de la época del año, las colinas tienen diferentes colores. La isla de Skye es pequeña, particular y extremadamente bella, de punta a punta, y te da atisbos de lo que es la perfección en el mundo.
Las ciudades más importantes son Glasgow y Edimburgo. Glasgow es industrial y moderna, Edimburgo, con el castillo presidiendo Princes Street, es como un sitio de cuento de hadas... pero ambas merecen ser visitadas. Hay muchos pueblos pequeños con un encanto especial que también lo merecen, pero hay que ir con tiempo para descubrirlos.
Todos tenemos nuestro lugar favorito en el mundo. Ése al que volvemos en cuanto podemos, en el que nos sentimos seguros, en el que estás segur@ de que todo irá bien. El mío es Calton Hill, ahí arriba desde donde se pueden ver casi todas las colinas de Edimburgo, el mar detrás y Princes Street delante. Hay varios monumentos, pero es un lugar sencillo, familiar. Alguien a quien quise mucho siempre decía que su lugar favorito en el mundo era justo en el que estaba en ese momento... y creo que, en parte, así debe ser. Todos soñamos con estar en otro lugar a veces, y dejamos de valorar tanto el sitio en el que estamos. Yo seguiré soñando con Calton Hill, con las tardes lluviosas y frías de otoño, y con los Hot chocolates de la Chocolate soup después del trabajo... pero hoy, justo hoy, estoy contenta de estar aquí.
¡Os deseo lo mismo! ¡Feliz día!
lunes, 24 de agosto de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
IGUALDAD
Hola a todos y a todas. El otro día oí un comentario curioso. Una (buena) amiga contaba que había visto a una chica gordita con una minifalda "descocada", y qué cómo se le ocurría ir así... pues bien, tras un par de miradas asombradas, dijo que bueno, que parecía que era porque había tenido un hijo porque un chico iba casi a su lado con una silleta de bebé, pero que bueno, que podía ir un poco más discreta. Vale. Como persona obesa, decir que lo pasamos bastante peor que una persona delgada en verano: nos cansamos más, sudamos más... para que encima venga alguien a decirnos que tenemos que ir con vaqueros, zapatillas, calcetines y camiseta de manga larga a 40 ºC, sólo para no herir la vista de alguien... por Dios bendito! Si es así, propongo lo siguiente en vías de la igualdad:
- personas con la nariz grande: por favor, pónganse una de esas gafas con nariz y bigote que dan en Carnavales.
- personas con los tobillos/pies/gemelos/talón de aquiles/juanetes feos: por favor, y por el bien común, tápenselo con botas hasta la rodilla, los 365 días al año.
- personas con las orejas grandes o de soplillo: lleven ustedes orejeras 365 días al año, por favor.
- personas con poco pelo o calvas: vayan ustedes ya a comprarse una peluca resultona, con rizos si quieren, antes de que acaben como Anasagasti... a la Terremoto de Alcorcón le va de cine!
- personas con granitos en la cara: lleven un pasamontañas para pasar desapercibidas, 365 días al año.
- personas con el culo gordo: la solución, claramente, es un can-can, y poner de nuevo en alza la moda "Lo que el viento se llevó".
- personas con el culo plano: un par de cojines hacen maravillas, y seguro que apenas se notan!
- mujeres con poco pecho: pónganse camisetas con poco escote y amplias, y cómprense el sujetador en pico de Madonna.
- personas con los brazos gordos: una camiseta de manga larga hará maravillas...
- personas con las manos feas: pónganse guantes o manoplas, dependiendo de su personalidad y gusto...
- personas con una voz horrible: cállense. No hablen nunca, con nadie. Si quieren comunicarse, lleven la correspondiente libretita y su boli bic siempre.
- personas con los dientes feos: no sonrían. Si hablan, háganlo sin mover la boca. En casos extremos, cómprense una boca de gominola de fresa y sosténgala entre los labios.
Lo dicho: cuando todo esto pase, que baje Dios y lo vea, no me cabrearé porque alguien critique a una chica o un chico gordo, con los pies feos, con juanetes, o con orejas como dos soles... ninguno somos perfectos, y a veces parece que la supuesta imperfección de otros es una táctica para que nuestro interlocutor no se fije en la nuestra (y que el 90% de las veces ni se ha fijado). Que cada cual vaya como quiera, cuando quiera, mientras sea feliz. Recordemos que nuestras pequeñas imperfecciones nos hacen únicos, y por ello, perfectos. Y lo mismo pasa con las de los demás.
Lo único que está claro es que un alma fea no hay manera de disimularla.
¡Feliz día!
- personas con la nariz grande: por favor, pónganse una de esas gafas con nariz y bigote que dan en Carnavales.
- personas con los tobillos/pies/gemelos/talón de aquiles/juanetes feos: por favor, y por el bien común, tápenselo con botas hasta la rodilla, los 365 días al año.
- personas con las orejas grandes o de soplillo: lleven ustedes orejeras 365 días al año, por favor.
- personas con poco pelo o calvas: vayan ustedes ya a comprarse una peluca resultona, con rizos si quieren, antes de que acaben como Anasagasti... a la Terremoto de Alcorcón le va de cine!
- personas con granitos en la cara: lleven un pasamontañas para pasar desapercibidas, 365 días al año.
- personas con el culo gordo: la solución, claramente, es un can-can, y poner de nuevo en alza la moda "Lo que el viento se llevó".
- personas con el culo plano: un par de cojines hacen maravillas, y seguro que apenas se notan!
- mujeres con poco pecho: pónganse camisetas con poco escote y amplias, y cómprense el sujetador en pico de Madonna.
- personas con los brazos gordos: una camiseta de manga larga hará maravillas...
- personas con las manos feas: pónganse guantes o manoplas, dependiendo de su personalidad y gusto...
- personas con una voz horrible: cállense. No hablen nunca, con nadie. Si quieren comunicarse, lleven la correspondiente libretita y su boli bic siempre.
- personas con los dientes feos: no sonrían. Si hablan, háganlo sin mover la boca. En casos extremos, cómprense una boca de gominola de fresa y sosténgala entre los labios.
Lo dicho: cuando todo esto pase, que baje Dios y lo vea, no me cabrearé porque alguien critique a una chica o un chico gordo, con los pies feos, con juanetes, o con orejas como dos soles... ninguno somos perfectos, y a veces parece que la supuesta imperfección de otros es una táctica para que nuestro interlocutor no se fije en la nuestra (y que el 90% de las veces ni se ha fijado). Que cada cual vaya como quiera, cuando quiera, mientras sea feliz. Recordemos que nuestras pequeñas imperfecciones nos hacen únicos, y por ello, perfectos. Y lo mismo pasa con las de los demás.
Lo único que está claro es que un alma fea no hay manera de disimularla.
¡Feliz día!
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