
una diosa de la cocina. Sí, ya lo tengo claro. Quiero tener una de esas figuritas horribles donde ponga, bien grande, KITCHEN GODDESS. Y, ya puestos, quiero el delantal a juego!
En cuanto a cocina, soy un cero a la izquierda. Sí, soy torpe... muy, muy torpe. Siendo hija de quien soy, super diosa de la cocina, inventiva y con mil recursos, esta inutilidad mía parece incomprensible. Pero desde que he hecho mi primera (y segunda!) empanada de atún, y he medio aprendido a programar el horno, mi vida ha cambiado. Atrás quedan las frustraciones: he encendido el horno!!! yo sola!!! y no sólo eso, queridos amigos, queridas amigas (ante todo, igualdad en el lenguaje...): estoy haciendo pechugas de pollo al horno con patatas y cebolla y ajos y vino blanco!!! después de una búsqueda bastante cabreante por esta nuestra comunidad global, he decidido hacerlo como a mi me daba la gana. Y lo acabo de apagar, y, aparte de un olor a vino blanco que mata (creo que me he pasao...), está doradito y parece que el pollo no va a echar a correr cuando abra el horno, con lo cual me encuentro satisfecha de mí misma. Así que, paisanos, paisanas: estoy en mi camino hacia la deidad cocinera!!! o como se llame!! Viva Jamie Oliver!!!
¡Feliz día!